Concebidos desde la silueta y el movimiento del tiburón blanco,estos pendientes interpretan la presencia de una de las formas más antiguas del océano desde el lenguaje escultórico de Arimatea. Su anatomía estilizada se prolonga en una composición vertical donde el volumen dorado encuentra un punto de contraste en la esmeralda natural de Muzo.
Una pieza que evoca instinto, percepción y movimiento; la permanencia de una forma modelada por el tiempo y el mar.
Material
Bronce con doble baño en oro de 24k y murralla de esmeralda natural de Muzo, Boyacá — Colombia.
Acabado
Superficie pulida y textura artesanal.
Dimensiones
3.97 × 3.4 cm aprox.
Elaboración
Técnica fundición a la cera perdida y acabado artesanal/manual.
"Cada pieza es elaborada manualmente por artesanos joyeros. Las esmeraldas conservan sus formas naturales y una talla artesanal que hace de cada composición una presencia singular".

